La cuenta está saldada

La cuenta está saldada

«¿Qué te pasó?», preguntó Zeal, un empresario nigeriano, junto a una cama en un hospital en Lagos. «Alguien me disparó», contestó el joven, con el muslo vendado. Aunque el herido estaba lo suficientemente bien para volver a su casa, no le darían el alta hasta que saldara su deuda.

Mejor que la vida

Mejor que la vida

Aunque María amaba a Jesús, la vida era dura, realmente dura. Se le habían muerto dos hijos y dos nietos, víctimas de disparos. Y ella misma había sufrido un accidente vascular que le dejó medio cuerpo paralizado…

Un mazazo tras otro

Un mazazo tras otro

Tal vez sepas cómo es. Las cuentas siguen llegando después de una cirugía: anestesiólogo, cirujano, laboratorio, clínica. Julio experimentó esto después de una cirugía de emergencia…